Un poema de Carmen Diaz
Se aprende afectivamente
La curiosidad
La curiosidad tiene algo de insolencia
de deseo apremiante
de agujero dudoso
La curiosidad se atreve a pasear el vacío
a reconocer la falta
a pisar lo infranqueable
La curiosidad viene vestida de impaciencia
de chispas en los ojos
de colores en la cara
La curiosidad tiene bastante de lo hermosos
de lo nuevo y reciente
de la ternura chica
La curiosidad tiene mucho de añoranza
de ganas de retorno
y a la vez de alocada carrera hacia un futuro caliente.
CARMEN DÍAZ: El piso de abajo de la escuela. Edita: GRAÓ


cata dijo
La curiosidad en los niños es imprescindible... recuerdo como absorvía como una esponja todo lo que pasaba delante de mis ojos...
Un poema muy bonito Adelia, gracias por compartirlo. Besitos
30 Septiembre 2009 | 09:34 AM