Actividades de estimulación

  • Podéis hacerle descubrir juegos de vaciar y llenar. Poned objetos que le gusten dentro de una cazuela, caja, para que él los saque y los vuelva a colocar en el interior.
  • Juegos de descarga motriz: dadle una cazuela y un cucharón para que golpee (también sirve con un tambor, pandereta, etc.)
  • Jugad a darle una pelota para que la tire y a devolvérsela. Con esta acción el bebé está aprendiendo qué es la fuerza de la gravedad y se entretiene mirando los objetos caer y escuchando el ruido que hacen.
  • Podéis jugar al “cucu-tras”. Escondeos detrás de un pañuelo o de vuestras manos para aparecer luego diciendo “tat”. Además de gustarle el juego, estáis ayudando a vuestro bebé a entender que aunque no estéis no habéis desaparecido. Este aprendizaje es crucial, ya que será el que le permitirá empezar a independizarse y explorar su entorno más inmediato, pero con la seguridad de que vosotros estáis cerca y lo protegéis.
  • Otra actividad de estimulación posible es la siguiente: acomodad a vuestro bebé en un extremo de la habitación y poneos en el otro, animándole a que se desplace hacia vosotros arrastrándose. Cuando domine este tipo de desplazamiento, podéis ponerle obstáculos como cojines o rulos para que los supere y el juego sea más divertido.
  • Con el bebé tumbado boca arriba, ayudadle a que se incorpore cogiéndolo de las manos. Podéis repetir varias veces la acción hablándole y animándole al mismo tiempo.
  • Cuando el bebé esté gateando podéis jugar con él a perseguirlo.
  • Sentad a vuestro bebé en las rodillas y cogedle de las manos. Cantadle canciones (p. ej. arre borriquito) que impliquen movimiento y columpiad al niño de detrás hacia delante, moviendo vuestras rodillas como si fueran un caballito (al trote y al galope).
  • Podéis tumbaros en el suelo boca abajo y colocaros frente a vuestro bebé hablándole y aproximándole juguetes para después cogérselos. De esta forma estimuláis la imitación y la motricidad del bebé.
  • Rodad por el suelo con el niño como si juntos fuerais una croqueta. Así, el bebé aprenderá o perfeccionará los cambios de posición y mejorará su equilibrio.
  • En esta etapa, podéis gatear al lado del bebé.
  • Jugad a tirarle la pelota y que os la devuelva.
  • Preparad cazuelas o cajas. Haced que el niño las abra y vea los objetos que hay dentro de ellas. Podéis jugar a sacarlos y volver a introducirlos en el interior.
  • Con el bebé sentado en su cuna, podéis mostrarle un juguete desde fuera, estimulándolo con gestos a que se ponga de pie (ayudándose con los barrotes de la cuna). Una vez lo haya conseguido, dadle el juguete para que lo coja con una mano, incitándole así a que permanezca de pie apoyándose sólo con una mano.
  • Podéis poner juguetes en el suelo de la cuna mientras el niño está de pie, para estimularlo a que se siente y los coja.
  • Poned al niño cerca de una silla y animadle a que se ponga de pie agarrándose a las patas de la misma, mientras uno de vosotros está sentado en ella para evitar que se caiga.
  • Coged al niño de una o ambas manos y hacedle andar acercándolo a un espejo. Podéis hacerle muecas y reíros para que os imite y se reconozca en el espejo.
  • Coged una pelota y tiradla para que ruede por el suelo e incitad al niño a que la siga dándole la mano

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